Médicos Sin Fronteras. 2021

VACUNACIÓN INFANTIL

La Fundación Susana Monsma ha colaborado con MSF en las campañas de vacunación multi-antígeno que realizan en los rincones más remotos del mundo, con el objetivo de que ningún niño muera por culpa del sarampión, de la rubeola, de la meningitis o de la neumonía, incorporando además en la misma campaña otras actividades preventivas para malaria, desnutrición o enfermedades parasitarias.
Por desgracia en muchos contextos llevar a cabo una campaña de vacunación es extremadamente complicado y conlleva una inversión en logística y recursos humanos muy importante: el exponencial aumento de los precios en los últimos años, problemas de mantenimiento de la cadena de frío, de acceso físico al no haber carreteras, son contextos que además pueden ser inseguros o sufrir un conflicto armado, la gran mayoría de las vacunas existentes son inyectables, por lo que se necesita personal con formación sanitaria para poder administrarlas correctamente, etc.
Cada año, casi 20 millones de niños se quedan sin el paquete básico de vacunas que podría protegerles, y en total cerca de 2 millones de personas mueren a consecuencia de enfermedades que podrían haberse prevenido con las vacunas recomendadas por la OMS: difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, tuberculosis, virus del papiloma humano, sarampión, neumococo, poliomielitis, rotavirus y fiebre amarilla.
MSF ha demostrado que es posible vacunar en un contexto COVID-19. Por ello, han adaptado su intervención para poder realizar campañas de inmunización seguras tanto para los niños y sus madres, como para su personal.
Gracias a la vacunación, se podrán evitar muchas muertes y secuelas en la salud de los niños y niñas del mundo.